Después de años de retrasos y dudas sobre su viabilidad, el tren que conecta la Ciudad de México con el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles finalmente es una realidad. El 26 de abril de 2026 arrancó operaciones esta extensión del Tren Suburbano, conocida también como el Tren Felipe Ángeles —en referencia al general Felipe Ángeles, una de las figuras militares más destacadas de la Revolución mexicana— que más que una obra de infraestructura representa el intento más serio hasta ahora de resolver el gran problema del AIFA: cómo llegar.
Durante sus primeros años, el aeropuerto cargó con una crítica constante: estaba lejos, mal conectado y dependía demasiado del coche. Hoy, ese panorama empieza a cambiar. Y lo hace con cifras contundentes: en su primera semana de operación, el tren transportó más de 206 mil pasajeros. Es una señal clara de que la demanda sí existía, pero faltaba una opción viable y funcional.
Un proyecto que llegó tarde, pero llegó
El nuevo servicio no nació de cero. Es una ampliación del sistema que ya conectaba Buenavista con el norte del Valle de México. Desde Lechería, las vías se extienden hacia el AIFA atravesando municipios que históricamente han tenido menos opciones de transporte.
Su construcción acumuló más de tres años de retrasos. Hubo problemas con derechos de vía, ajustes técnicos y presión por terminar una obra clave para el funcionamiento del aeropuerto. Aun así, el proyecto logró completarse y hoy ya está en operación.
El recorrido: del centro al aeropuerto sin transbordos
El viaje comienza en Buenavista y sigue por estaciones como Fortuna, Tlalnepantla y San Rafael. En Lechería inicia el nuevo tramo hacia el aeropuerto, pasando por estaciones como Teyahualco, Prado Sur o Xaltocán.

El punto clave es el final del recorrido: la estación está integrada dentro del aeropuerto. No necesitas transporte adicional. Sales del tren y, tras un recorrido interno, llegas directamente a la terminal aérea, lo que elimina uno de los mayores problemas que tenía el AIFA.
Cómo funciona el tren al AIFA: Tiempo de recorrido
El tiempo oficial del trayecto es de aproximadamente 43 minutos. En la práctica, durante los primeros días, los recorridos han estado más cerca de los 45 a 60 minutos, algo normal en sistemas que recién comienzan a operar.
Aun así, hay una ventaja importante: el tiempo es mucho más predecible que en coche. En un traslado por carretera, el tráfico puede duplicar fácilmente el tiempo del viaje, algo que el tren evita casi por completo.
Cuánto cuesta viajar al AIFA en tren
El precio ha sido uno de los factores clave en su adopción. El viaje completo desde Buenavista cuesta alrededor de 45 pesos en su etapa inicial, lo que lo convierte en la opción más barata para llegar al aeropuerto.
Para dimensionarlo, un viaje en aplicaciones de transporte puede costar entre 300 y 600 pesos o más, mientras que los autobuses, aunque más económicos, suelen tardar más debido al tráfico. En ese sentido, el tren logra una combinación difícil de igualar: bajo costo y tiempo relativamente corto.
El detalle que confunde a casi todos
Uno de los puntos que más problemas ha generado es el método de pago. Para usar el tren es necesario contar con la Tarjeta de Movilidad Integrada.

La tarjeta tradicional del Tren Suburbano no funciona en este nuevo tramo, lo que ha sorprendido a muchos usuarios que llegan sin saberlo. Esto ha provocado filas y cierta confusión, especialmente en los primeros días de operación.
Viajar con maletas
El tren permite viajar con equipaje sin mayores restricciones. Los vagones tienen espacio suficiente y varias estaciones cuentan con elevadores que facilitan el traslado.
Sin embargo, no es un sistema diseñado exclusivamente para pasajeros de aeropuerto. En horas pico, el espacio se reduce y moverse con maletas grandes puede resultar incómodo. Es funcional, pero no necesariamente ideal en todos los horarios.
El tren por dentro
La experiencia a bordo es muy similar a la del Tren Suburbano tradicional. Los vagones son amplios, cuentan con aire acondicionado y están diseñados para transportar grandes volúmenes de pasajeros.

La capacidad del sistema es uno de sus puntos fuertes. Está preparado para movilizar a cientos de personas por tren, lo que explica cómo pudo atender a más de 200 mil pasajeros en su primera semana de operación.
Llegar a Buenavista: la otra mitad del viaje
El punto de partida es una de las grandes ventajas del proyecto. Buenavista es uno de los centros de conexión más importantes de la ciudad, con acceso mediante Metro, Metrobús y transporte privado.
Esto facilita el traslado desde distintas zonas de la capital. Aun así, para quienes vienen de zonas más alejadas, el trayecto hasta la estación puede seguir siendo un factor importante en el tiempo total de viaje.
¿Conviene más que otras opciones?
En la mayoría de los casos, sí. El tren destaca por ser más barato, evitar el tráfico y ofrecer tiempos más predecibles.
El coche sigue siendo una opción más flexible, pero también más costosa e impredecible. Los autobuses son una alternativa válida, aunque generalmente más lenta. El tren logra posicionarse como un punto intermedio que, en muchos escenarios, resulta el más conveniente.
¿Está funcionando?
Los primeros datos indican que sí. La alta demanda en sus primeros días refleja que el servicio cubre una necesidad real.
Sin embargo, todavía hay aspectos por mejorar, como la frecuencia en ciertos horarios, la saturación en momentos de alta demanda y algunos detalles operativos propios de un sistema en fase inicial.
Ampliación hacia Pachuca
El proyecto no termina en el AIFA. Está contemplada una expansión hacia Pachuca, con una proyección de más de 100 mil pasajeros diarios en ese tramo.
De concretarse, esta extensión convertiría al tren en un eje regional de movilidad, ampliando su impacto más allá del aeropuerto.
El Tren Suburbano al AIFA no solo mejora el acceso al aeropuerto, también cambia la dinámica de movilidad en la zona.
Por primera vez, llegar al AIFA deja de depender completamente del tráfico. No es un sistema perfecto y aún necesita ajustes, pero ya es una alternativa real, funcional y útil.
En una ciudad donde el tiempo de traslado define decisiones, eso es lo que realmente marca la diferencia.
